Robert Schumann y sus crisis mentales

La vida de Robert Schumannn está plagada de éxitos musicales y fracasos personales; a pesar de llevar una vida relativamente estable, su debilidad mental estuvo siempre presente desde su juventud hasta su muerte en 1856.

Robert Schumann y la depresión

Robert sufrió mucho con la muerte de su cuñada Rosalie y su hermano Julius, tras lo cual se sumió en una profunda tristeza; desde entonces los episodios depresivos, las crisis nerviosas y los aislamientos en su casa serán constantes a lo largo de su vida, hasta ser internado en un sanatorio poco antes de su muerte.

Robert Schumann y el trastorno bipolar

Hoy en día las teoría se inclinan a pensar que Schumann padecía trastorno bipolar; es admirable su talento musical ya que, a pesar de sus altibajos psíquicos, Schumann aprovechaba sus épocas lúcidas para componer hasta la extenuación, ya que no sólo elaboraba la melodía, y las piezas de piano, sino también la parte que correspondía a cada instrumento. En estas circunstancias creó sus grandes obras: Misa Requiem, Sinfonía en Re menor, Concierto para Violín y Orquesta.

Robert Schumann y sus últimos años

Desde 1854 hasta su muerte en 1856, Schumann estuvo sumido en una fuerte crisis de la que nunca se recuperó, y durante la cual, tal y como él mismo refleja su diario, sufría alucinaciones de todo tipo, escuchaba voces; es conocida su paranoia con la nota La 5, que él mismo decía oír constantemente. En éste su último período de reclusión intentó suicidarse por la angustia que le producía la epidemia de peste que asolaba Europa; de hecho, llegó a tirarse al Rin, pero fue rescatado a tiempo. También se sabe que no podía soportar las alturas y que desarrolló una fobia a los metales, no pudiendo tocar siquiera una llave.
El mismo pidió ser internado en un sanatorio donde pasó los últimos dos años de su vida hasta su fallecimiento en 29 de Julio de 1856 por colapso neurocirculatorio. No obstante, también se baraja la posibilidad de que su muerte se debiese a los efectos secundarios de la medicación que tomaba contra la sífilis, que contrajo cuando era joven.

Robert Schumann y su distonía focal

Robert Schumann y su talento musical

Robert Schumann nació con un don especial para la música, su padre se dio cuenta de esto muy pronto y contrató un profesor de piano para él; sin embargo, su muerte temprana hizo que las aspiraciones de Robert de convertirse en el mejor pianista de la época se truncasen ya que su madre se oponía a la carrera musical de su hijo, por lo que lo mandó a la Universidad de Leipzig a estudiar Derecho.

adsfggA pesar de la presión que ejercía su madre sobre él para que continuase estudiando, Schumann siguió dedicando cada vez más tiempo a la música, motivo por el cual terminó abandonando los estudios para dedicarse por entero a su verdadera pasión y convertirse en un virtuoso del piano.

Robert Schumann y sus problemas para tocar el piano

En su afán de ser un pianista de renombre, Schumann había inventado un aparato que tenía como fin aumentar la rapidez y movilidad de los dedos, pero el efecto fue el opuesto, tal y como revelan sus diarios, en los que se aprecia una mezcla de sufrimiento, frustración por no poder ejecutar correctamente las partituras y un incansable esfuerzo por superarse. De nuevo inventó otro aparato que impulsaba el dedo índice y que él mismo llamaba “cigar mechanic” (en alemán) con el cual experimentó cierta mejoría, pero finalmente, quedó rígido, siendo imposible moverlo, por lo que animado por su esposa Clara, decidió dedicarse de lleno a la composición, ámbito en el que destacó notablemente, y gracias al cual su obra y figura siguen vivos a través del tiempo.

Robert Schumann y su distonía focal

Hoy en día, gracias a los avances médicos y a los estudios de diversos autores, sabemos que Schumann padecía un trastorno neurológico llamado distonía focal y que afecta a un músculo o grupo de músculos produciendo contracciones involuntarias o posturas rígidas anormales. Aunque parece una dolencia extraña, es muy común entre los músicos; de hecho, artistas como Leon Fleisher, Alex Klein, Gary Graffman (que toca sólo con su mano izquierda), son sólo algunos ejemplos.

Obras completas de Schumann online

Para los incondicionales de Robert Schumann, tener a mano una web en la que poder escuchar sus obras completas gratis es todo un privilegio. Afortunadamente, hay varias páginas en las que sólo tienes que elegir la melodía y darle al “play” para poder disfrutar de la música de este compositor romántico, mientras trabajas en tu ordenador o haces tus tareas.

Obras completas de Schumann online: http://www.allpianoscores.com

Esta web es muy completa ya que no sólo reúne las obras de Schumann, sino de otros autores clásicos muy conocidos. Si buscas por autor, encontrarás una larga lista de todas sus composiciones. Un punto muy positivo a favor de allpianoscores.com es que puedes escuchar la melodía y, si tocas algún instrumento, descargarte la partitura para practicar en casa.
Allegro, Op.8, Carnaval, Op. 9, Etudes after Paganini Caprices, Op. 3 son sólo algunos ejemplos de las piezas que puedes escuchar o descargar.

Obras completas de Schumann online: http://www.classiccat.net

En Classiccat.net encontrarás las obras clasificadas por autor y, dentro de cada autor, sus obras están organizadas por orden alfabético, no por fecha de composición. También se facilitan los minutos que dura cada pieza, para que puedas elegir la música que escuchar según el tiempo del que dispongas.
También se especifica el músico que la interpreta y, si haces click en su nombre, aparece una lista de otros trabajos realizados por ellos.
Nos gusta esta página porque hay un link para comprar o para escuchar cada composición en Youtube, por lo que te da la opción de elegir dentro del mismo sitio y no volverte loco buscando una tienda online.

Obras completas de Schumann online: http://www.imslp.org
En esta página también puedes encontrar las grandes obras de los principales autores clásicos. Aunque tiene una opción para descargar las piezas musicales, realmente no merece la pena; la gran utilidad de esta página es que te redirige a Amazon.com donde puedes comprar los álbumes en diferentes formatos. También ofrece a los usuarios la posibilidad de descargar las partituras en pdf, lo cual resulta muy práctico para aquellos que tocan algún instrumento.

La importancia de Schumann

Hablar de Robert Schumann es hacerlo de una de las figuras clave de la música clásica y de uno de los eslabones fundamentales para reconstruir la travesía experimentada por el pentagrama en los últimos siglos. Este compositor, pianista y crítico musical de nacionalidad alemana nació el 8 de junio de 1810 en Zwickau (en el actual Estado federal de Sajonia) y falleció el 29 de lio de 1856 a la edad de 46 años, precisamente, en la ciudad natal de Ludwig van Beethoven, Bohn (conocida antaño con el nombre de Endenich).

Pieza clave de la música culta en el siglo diecinueve, Robert Schumann ha pasado a la historia como uno de los músicos más elementales del movimiento musical conocido como Romanticismo, del que fue activo representante.

Su trayectoria musical y su peripecia existencial transcurrieron por cauces entre los que podrían establecerse paralelismos, pues el drama, la alegría, la pasión y los contrastes emocionales formaron parte tanto de sus días privados como de sus notorios pentagramas.

Sin duda, uno de los puntos de inflexión en su vida fue poder llegar a contraer matrimonio con la destacada y virtuosa pianista y compositora Clara Wieck, quien renunció a buena parte de su futuro por amar a Robert y por encomendar su dicha al éxito de la trayectoria de su esposo. Clara además dio luz a siete hijos, de los que tuvo que cuidar mientras Robert Schumann iba agrandando su leyenda; Marie, Elise, Julie, Emil, Ludwig, Ferdinand, Eugenie y Felix (algunos de ellos, con nombres de conspicuos compositores de música clásica) fueron los progenitores que resultaron del matrimonio de los Schumann.

Fue su padre, August Schumann, quien puso la primera piedra en la esplendorosa carrera que a la postre desarrollaría su hijo, pues fue quien le procuró de bien pequeño un profesor de piano que potenciase su talento y sus capacidades.

El legado que deja Schumann

Las obras que Robert Schumann compuso durante su vida establecen un importantísimo legado y sin duda suponen uno de las cimas del romanticismo. El medido y cuidado trato que proporciona al piano (también lo hace a la voz) es uno de sus sellos distintivos. Entre su trabajo orquestal encontramos fastuosas sinfonías como la Segunda, de 1845 a 1846; la Tercera, conocida como Renania, de 1850; o la Cuarta, de 1841. Dignos de ir más allá del elogio también son el ‘Concierto para piano’, de 1841 a 1845; el ‘Concierto para violoncelo’, de 1850; o el ‘Concierto para violín’, de 1853.

Si nos ocupamos de las composiciones de Schumann referentes a la música de cámara, podríamos citar el primer cuartero en LA menor, de 1842; el primer trío en RE menor, de 1847; ‘Escenas de cuentos para viola o violín y piano’, de 1851; el par de sonatas que compone para violín y piano también en el 51; las ‘Cinco piezas en tono popular para violoncelo y piano’, de 1849; o las ‘Fantasías para clarinete y piano’, de 1849.

No debemos olvidar la auténtica delicia que supone escuchar relajadamente piezas como ‘Fantasía en DO mayor Op. 17- Sempre Fantasticamente ed Appassionatamente’. Especialmente brillantes son también los Andante y Variaciones compuestas por el alemán, cargadas de ternura y sensibilidad.

El profundo conocimiento de todo tipo de terrenos queda patente en la música coral y religiosa que Schumann escribió. Aquí podemos resaltar los oratorios ‘el paraíso y la Peri’ (1841 – 1843); El ‘Requiem para Mignon, de 1849; o ‘El peregrinaje de la rosa’, de 1851. Cabe enunciar de entre sus canciones ‘Kerner Lieder’, ‘Liederkreis’ o ‘Mirtos’ (prueba de su amor por lo poético y lo sensible).

En su música para piano se incluyen ‘Mariposas’, la conocida ‘Carnaval’, ‘Estudios sinfónicos’, ‘cerrajeros en Valencia‘ Fantasía kreisleriana’, ‘Arabeske’, ‘Escenas de juventud’ o ‘Carnaval de Viena’; todas ellas, manjares para el oído.

Parte de su obra

Música de piano de Schumann siempre ha tenido un lugar en la sala de conciertos. Su esposa, Clara, era un consumado pianista, al igual que él. Para muchas personas, es el único Schumann que saben.
Aunque me gusta escuchar a la misma, y han incluido extractos de un par de su más famoso piano solo trabaja aquí, su música de piano no es por qué me tarifa Schumann como compositor más grande del mundo, y por lo que esta sección es mucho más corto que de lo contrario podría pensar.

MÚSICA DE CÁMARA
Oberturas
Schumann escribió una serie de propuestas, tanto como piezas independientes o por sus óperas y otras obras corales (que no estoy cubriendo). Los dos que escucho una y otra vez son la obertura de su ópera Genoveva, Op.81 (1847-1850) y su música incidental para Manfred de Byron Op. 115 (1848-9). La Obertura Manfred es un favorito de la mía. Manfred Overture Op.115

Obras para instrumento solista y orquesta
Esta categoría incluye tres conciertos tempranos de piano sin terminar, así como las dos obras aquí. Fantasía en do para violín y orquesta Op.131 (1853) Escrito para el joven Joseph Joachim como un precursor del Concierto para violín durante el maníaco y productivo año de 1853, se trata de una pieza de exposición muy agradable y ligero para el solista, en completo contraste con sus otros trabajos finales. Fantasía en do Op. 131.

Introducción y Allegro en Re menor Op.134
Terminado en menos de una semana en agosto de 1853, este fue dedicado a Clara Schumann en la celebración de su aniversario de boda XIII. Más tarde ese mes, se encontraron con el joven Brahms, que les impresionó tan grandemente que la dedicación fue cambiado a su favor. Esta pieza rara vez jugado merecía un mayor audiencia

SINFONÍAS
Schumann escribió cuatro sinfonías, cada una a su manera, una obra maestra. Durante gran parte del siglo 20 estaba de moda burlarse de la orquestación de Schumann y la (falta de) la estructura formal de sus obras orquestales.

Mi primera introducción a Schumann llegó a finales de los años 1950 cuando se envejece aproximadamente 10 He oído las grabaciones Krips / LSO Decca de la cuatro sinfonías. Mientras escuchaba extasiado, me preguntaba qué planeta el escritor de la manga nota estaba en marcha. Esto era increíble música. Estaba enganchado. A finales de 1960, con el dinero en el bolsillo para comprar los discos ahora mucho más baratos, empecé mi colección de Schumann con estas mismas grabaciones en la forma de su as de diamantes re-lanzamiento. Sin embargo, escuchando a otras actuaciones me di cuenta de que Krips, como muchos de su generación, se mostró indiferente a la emoción y romanticismo prima de Schumann.

Para mí, fue Wolfgang Sawallisch y la Staatskapelle de Dresde, con sus grabaciones pioneras de 1973 que realmente trajo la música viva. Estas son las actuaciones que deberán utilizar para la mayoría de mis extractos en esta sección. No puedo utilizar las grabaciones completas, pero estos están disponibles para su descarga desde muy barata aquí y aquí . Durante los últimos veinte años más o menos, la gente ha tomado conciencia de la verdadera grandeza de Schumann, y cómo interpretar su música, y ahora tenemos una serie de grabaciones de primera clase disponibles, incluyendo otra (en vivo) Sawallisch conjunto registrado en 2002-3. Debido las cuatro sinfonías significan mucho para mí, voy a tratar de forma individual

Robert Schumann

La música ha sido una parte importante de mi vida, y tengo gustos amplios y variados, con frecuencia perturbadora personas siguiendo Beethoven con The Kinks.

schumannDurante mis años de formación, a finales de los años 1950 y 1960 fue la edad de oro del pop, y me lamió todo arriba. También he recogido registros desde los albores de la grabación a la (entonces) presente, y si me gustó, no me importaba si era pop, música de baile, clásica o radiofónica (RIP Delia Derbyshire ). Pero la música clásica era mi pasión número uno, y se hizo evidente que un compositor se estaba convirtiendo en mi favorito – Schumann
Como ya he envejecido, la música de Schumann ha llegado a significar para mí más que todos los otros compositores juntos.

Compositores entran y salen de la moda – sólo piensa en Vivaldi – y aunque nunca ha sufrido la oscuridad de algunos otros, Schumann no es una excepción. Hace cincuenta años, su música orquestal, en particular, estaba pasado de moda. Era difícil encontrar grabaciones, y cuando lo hicieron tenían la manga notas casi disculpándose por la música defectuoso – al parecer, Schumann no podía inventar una melodía, desarrollarlo u orquestarla como un instalador de gas Madrid o los antenistas barcelona hacen su trabajo de una manera desarrollada. Todos mis instintos me dijeron que esto estaba mal; quien escribía las notas no entendían lo que estaba haciendo Schumann. Melodías y el desarrollo son secundarios a la emoción en estado puro. Usted no sólo se escucha a Schumann, experimenta lo que estaba sintiendo y dejar una oleada tras otra simplemente fluya sobre ti. No es música instantánea; se necesitan muchas audiencias para empezar a entender lo que está pasando, pero el anverso es que es que incluso después de haber oído algo cientos de veces cada escucha revela algunos nuevos matices que no había notado antes. Por suerte, durante los últimos veinte años ha habido un periodo de renacimiento Schumann y grabaciones simpáticas ahora son más comunes.

Hay muchas biografías de Schumann disponibles en la web, y en general no voy a aburrir con eso aquí. No pretendo que mis opciones son una selección equilibrada de música todo de Schumann. Son simplemente aquellos que amo y que han mejorado mi vida. Espero que los disfruten

Un autor precoz

Para viajar hasta la construcción del nombre de Robert Schumann con letras de oro en el Olimpo de la Historia de la música clásica, no hay que obviar cómo su vinculación con el pentagrama se inicia a una corta edad. Con tan sólo siete años de edad, Robert pasa a componer sus primeras piezas y obras, todo un preludio de lo que posteriormente iba a ir ocurriendo.

Después de que su padre decidiese contratar a un profesor de piano para que lo acercase al universo de la educación musical, el pequeño Schumann va liberando todo el talento que atesoraba. Así, la música del compositor se entrelaza en sus primeros años de viaje con la pasión por la literatura, ya que Robert comienza a redactar poemas, ensayos y textos todavía en la niñez.

Ya en la pre-adolescencia trabaja duro para completar un ensayo acerca de la estética de la música, otra prueba de cómo iba a cuidar en el futuro los matices románticos y estéticos en su obra. En su formación académica empiezan a aparecer grandes nombres de las letras alemanas, como Schiller, Goethe o Johann Paul Friedrich Richter, éste último, influencia muy especial y determinante en la concepción de la vida que va desarrollando Schumann.

Geniales escritores de la enjundia de Lord Byron o las obras de los autores de la Grecia Clásica también van permeando en la joven concepción del mundo y de la vida del adolescente Robert Schumann. Ya desde niño sus oídos habían ido familiarizándose con piezas de compositores como Franz Schubert o Feliz Mendelssohn; también le influyó bastante asistir a un recital que el gran pianista y compositor bohemio Ignaz Moscheles realizó en Carlsbad.

Allá por 1830, un joven Schumann de apenas veinte años trabaja duro por mejorar como pianista y por ir puliendo su innegable técnica de teclado. Sin embargó, por aquel entonces había ideado un aparato para lograr más control y agilidad en su cuarto dedo, algo que acabó dañándole el índice. Esto supuso un paso atrás, ya que Schumann se vio obligado a abandonar su carrera como concertista.